Perdí mi corazón. Pasé a buscarlo en la calle donde creí haberlo dejado caer, pero sólo encontré una especie de puré sangriento que preferí no tocar.
Ecos »
Nadie dice nada.
Perdí mi corazón. Pasé a buscarlo en la calle donde creí haberlo dejado caer, pero sólo encontré una especie de puré sangriento que preferí no tocar.
Nadie dice nada.